La morfología es la parte de la Lingüística que se ocupa del estudio de las palabras en cuanto a su estructura interna, los procesos de formación y también de las modificaciones que sufren para indicar los distintos accidentes gramaticales de género , número, tiempo, modo, entre otros.
Todas las lenguas tienen una morfología que las distingue, incluso se pueden clasificar utilizando los parámetros de formación de palabras. Además de esto, la morfología se relaciona estrechamente con la Sintaxis, porque hay una influencia fuerte para la formación de sintagmas con funciones morfológicas.
Desde el punto de vista morfológico, las palabras son
unidades lingüísticas independientes con sentido propio que es posible separar
por pausas en el lenguaje oral o por espacios en blanco en el lenguaje escrito. Aunque para nosotros parezca muy sencillo determinarlo, definir "palabra" para los lingüistas es muy complicado porque depende de muchos factores y cada una de las ramas lingüísticas tiene su propia definición.
Las palabras están formadas por unidades más pequeñas con significado y son llamadas monemas y no tienen por regla general coincidir con las sílabas, gracias a esto, algunos monemas van a cortar sílabas, pero tienen que ver con su proceso de formación de palabras.
Existen dos tipos de monemas:
a) El lexema, morfema raíz o
radical.
Es la parte de la palabra que tiene la carga
significativa, la que va a
guardar el significado principal de la palabra.
Por ejemplo en la palabra casa:
cas- es el lexema
y se le pueden agregar otras terminaciones para tener nuevas palabras que van a estar relacionadas con el significado principal de casa.
b) El gramema, morfema flexivo, desinencia y morfema derivativo.
Es la parte de la palabra que va a llevar la carga gramatical o agrega un matiz al lexema. No es equiparable un gramema con un morfema derivativo, es decir, una palabra puede tener un morfema derivativo y al mismo tiempo un gramema.
El gramema, morfema flexivo o desinencia, específicamente nos va a indicar accidentes gramaticales como el género, el número, el tiempo, el
modo, la persona etc. dependiendo del tipo de palabra que se está modificando, es necesario aclarar que sólo se aplica a las palabras variables: sustantivo, adjetivo, verbo, pronombre y algunos artículos.
Existen dos tipos de morfemas flexivos:
1. Morfemas flexivos nominales que nos van a indicar el género (masculino/femenino) y el número (singular/plural). Aplicados a sustantivos, adjetivos, pronombre y artículos.
2. Morfemas flexivos verbales que nos van a indicar tiempo (pretérito, presente, futuro, copretérito, pospretérito, etc.), modo (indicativo, subjuntivo, imperativo), persona (1a., 2a., 3a.) y número (singular/plural).
Por su parte, el morfema derivativo va a cambiar el significado del lexema y se pueden agregar más de uno. Debemos tener en cuenta que estos morfemas no tienen un significado por sí solos, deben agregarse a un lexema para originar una nueva palabra y no todos se agregan al final del lexema.. También se las ha llamado afijos (prefijos, sufijos, infijos)
Existen dos tipos de morfemas derivativos según el lugar en dónde se agregan:
1. Morfemas derivativos prefijos que se colocan antes del lexema o raíz y que, en su mayoría, provienen del griego o el latín. Por ejemplo, antivirus.
2. Morfemas derivativos sufijos que se colocan después del lexema o raíz. Existe una gran variedad que nos permite formar palabras, por ejemplo, -filia: parafilia, zoofilia. Los aumentativos y diminutivos también son sufijos.
Nota: El infijo no se considera como un morfema derivativo debido a que en español sólo se utiliza para ayudar a formar otras palabras pero sin agregarle un significado, por ejemplo, para hacer el diminutivo de azúcar aplicando un sufijo nos quedaría como azucarita o azucarcita, pero se dice azuquítar, utilizando el infijo -it-.
Nota 2: Se les llama infijos porque van enmedio de la palabra, así como el prefijo va antes del lexema y el sufijo, después del lexema.
En el ejemplo anterior teníamos que en la palabra casa, nuestro lexema es
cas - a
y nuestro gramema sería a.
Una sola letra nos indica que el género de la palabra es femenino pero, si observamos atentamente, la ausencia del gramema nos indica el número singular. A este gramema, que no se ve ni se escribe, se le conoce como gramema cero.
Si tuviéramos la palabra casas entonces el gramema as nos estaría indicando género femenino y número plural.
Si a esta palabra le agregamos el sufijo -ita, tendríamos:
cas - ita
y podemos observar que el significado cambia, sólo al colocarle un morfema derivativo, aunque seguimos conservando el gramema femenino singular. Pero no es lo mismo casa que casita.
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