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Diferencias entre Lenguaje, lengua y habla.

Para los estudios lingüísticos es muy importante hacer la distinción entre estos tres conceptos. Hace poco más de un siglo, Ferdinand de Saussure delimitó el objeto de estudio de la Lingüística y, a partir de ahí se convirtió en una ciencia formal. De la misma forma, logró definir las dicotomías más importantes para éste ámbito, una de las principales es la de Lengua-Habla.
 
Veamos las diferencias, según Saussure.
 
LENGUAJE

El lenguaje es la capacidad del ser humano para poder comunicarse a través de símbolos, por lo tanto, es una habilidad universal, o sea que todos los seres humanos la poseemos, además es innata, lo que quiere decir que todos nacemos con ella. 
Todas las formas en que logramos comunicarnos van a constituir un lenguaje, por ejemplo cuando hablamos a través de señas, cuando vamos manejando por la calle y vemos señales de tránsito o señalética o cuando un programador está generando un código, debido a que el lenguaje es simbólico.
 
El lenguaje está constituido por diversos elementos con formas diferentes, uno de ellos es la lengua. La lengua pertenece al lenguaje y es una de las partes fundamentales del mismo, además de ser el lenguaje que más se utiliza alrededor del mundo y es más productivo que otros, es por eso que su estudio es de suma importancia

 LENGUA

 Es el sistema de signos lingüísticos ( estos signos están compuestos por dos términos que son el significado y el significante), organizados y distribuidos para funcionar de manera conjunta, por esta razón es llamado sistema, ya que cualquier sistema tiene elementos que funcionan de manera simultánea para un mismo fin. Así, en la lengua, los signos lingüísticos se combinan para generar un mensaje. Debemos tener en cuenta que la Lengua es abstracta ya que se encuentra sólo en la mente del hablante, digamos que es el cúmulo de palabras, reglas y significados que poseemos en nuestro cerebro.
 
Características de la Lengua

Social.  Al ser compartida  por una comunidad de hablantes, es decir, que todos los miembros de esa comunidad lingüística poseen la misma lengua, la utilizan para comunicarse, nombrar objetos y crear su realidad.

Psíquica. Ya que se encuentra dentro de nuestra estructura mental, por lo tanto también se consideraría abstracta, debido a que no la podemos percibir con nuestros sentidos, sólo se encuentra dentro de nuestro cerebro.

Homogénea. Porque sólo necesita unir un concepto con su imagen acústica, es decir un significado con un significante y siempre va a tener ese proceso para cualquier tipo de mensaje que quiera formular. 

Pasiva. Debido a su naturaleza psíquica o mental, sólo se encuentra dentro de la mente del hablante, por lo tanto, no va a tener actividad mas que en el cerebro y nadie, excepto el hablante, podrá saber qué sucede dentro. 

HABLA

Es la realización de la Lengua, lo que nos permite saber que el hablante posee una lengua. Su principal característica es ser concreta porque podemos percibirla con nuestros sentidos. 

Características del Habla

Individual. Ya que cada hablante hace un uso diferente del mismo sistema. Como la Lengua es el modelo, el habla es el uso personal que cada hablante hace de ese modelo. (Ver Sintagma-Paradigma)

Psicofísica. Porque el proceso para utilizarla tiene fases dentro del cerebro que codifica un mensaje y lo transmite a través de los órganos del habla (boca, nariz, lengua, etc.). El habla comienza en el cerebro y se transmite al aparato fonador, por lo tanto actúa en dos ámbitos, el psíquico que se encuentra en el cerebro y el físico que se encuentra en los órganos del cuerpo, además de tener un efecto que puede percibirse.

Heterogénea. Porque utiliza elementos psicofísicos, es decir, no sólo combina significados con significantes sino también utiliza los sonidos, además de ser variable debido a su individualidad. 

Activa. Porque el hablante produce un resultado concreto al querer transmitir un mensaje, es decir, que lo podemos percibir con nuestros sentidos, otros hablantes pueden entender el mensaje, e incluso, responderlo.

Lengua-habla es una dicotomía*, ya que no podemos separarlas porque se complementan a pesar de ser diferentes. Dentro de la Lingüística hay varias dicotomías que nos ayudan a comprender el fenómeno lingüístico, por ejemplo: Lengua-Habla, Significado-Significante, Paradigma-Sintagma, Diacronía-Sincronía, entre otros.

Refiriéndonos a Lengua-Habla debemos considerar que si una persona tiene una lengua, no podríamos saberlo sin que exista el habla, por eso se habla de una realización concreta. Por consiguiente, no puede existir el habla sin tener el sistema de la lengua en nuestra mente, ya que no podríamos codificar mensajes sin tener el léxico, las reglas y los significados en nuestra mente, así que tampoco podríamos comunicarnos con el exterior.
 
Un caso curioso en este sentido es la Lengua de señas, porque entender el concepto de lengua es fácil, pero no tendremos habla en el sentido que comprendemos, es decir, no vamos a escuchar pero sí podemos observar su realización mediante señas, a eso podríamos considerar habla

*Dicotomía se utiliza cuando tenemos un par de conceptos separados pero complementarios, a pesar de sus diferencias, se utilizan el uno al otro.

Elementos básicos de la Morfología: Monemas

La morfología es la parte de la Lingüística que se ocupa del estudio de las palabras en cuanto a su estructura interna,  los procesos de formación y también de las modificaciones que sufren para indicar los distintos accidentes gramaticales de género ,  número,  tiempo,  modo,  entre otros. 

Todas las lenguas tienen una morfología que las distingue, incluso se pueden clasificar utilizando los parámetros de formación de palabras. Además de esto, la morfología se relaciona estrechamente con la Sintaxis, porque hay una influencia fuerte para la formación de sintagmas con funciones morfológicas. 

Desde el punto de vista morfológico, las palabras son unidades lingüísticas independientes con sentido propio que es posible separar por pausas en el lenguaje oral o por espacios en blanco en el lenguaje escrito. Aunque para nosotros parezca muy sencillo determinarlo, definir "palabra" para los lingüistas es muy complicado porque depende de muchos factores y cada una de las ramas lingüísticas tiene su propia definición.

Las palabras están formadas por unidades más pequeñas con significado y son llamadas monemas y no tienen por regla general coincidir con las sílabas, gracias a esto, algunos monemas van a cortar sílabas, pero tienen que ver con su proceso de formación de palabras.

Existen dos tipos de monemas: 

a) El lexema, morfema raíz o radical.
Es la parte de la palabra que tiene la carga significativa,  la que va a guardar el significado principal de la palabra.  

 Por  ejemplo en la palabra casa:

cas- es el lexema

y se le pueden agregar otras terminaciones para tener nuevas palabras que van a estar relacionadas con el significado principal de casa. 

b) El gramema, morfema flexivo, desinencia y morfema derivativo.
Es la parte de la palabra que va a llevar la carga gramatical o agrega un matiz al lexema. No es equiparable un gramema con un morfema derivativo, es decir, una palabra puede tener un morfema derivativo y al mismo tiempo un gramema. 

El gramema, morfema flexivo o desinencia,  específicamente nos va a indicar accidentes gramaticales como el género, el número, el tiempo, el modo, la persona etc. dependiendo del tipo de palabra que se está modificando, es necesario aclarar que sólo se aplica a las palabras variables: sustantivo, adjetivo, verbo, pronombre y algunos artículos.

Existen dos tipos de morfemas flexivos: 

1. Morfemas flexivos nominales que nos van a indicar el género (masculino/femenino) y el número (singular/plural). Aplicados a sustantivos, adjetivos, pronombre y artículos.

2. Morfemas flexivos verbales que nos van a indicar tiempo (pretérito, presente, futuro, copretérito, pospretérito, etc.), modo (indicativo, subjuntivo, imperativo), persona (1a., 2a., 3a.) y número (singular/plural).

Por su parte, el morfema derivativo va a cambiar el significado del lexema y se pueden agregar más de uno. Debemos tener en cuenta que estos morfemas no tienen un significado por sí solos, deben agregarse a un lexema para originar una nueva palabra y no todos se agregan al final del lexema.. También se las ha llamado afijos (prefijos, sufijos, infijos)

Existen dos tipos de morfemas derivativos según el lugar en dónde se agregan:

1. Morfemas derivativos prefijos que se colocan antes del lexema o raíz y que, en su mayoría, provienen del griego o el latín. Por ejemplo, antivirus.

2. Morfemas derivativos sufijos que se colocan después del lexema o raíz. Existe una gran variedad que nos permite formar palabras, por ejemplo, -filia: parafilia, zoofilia. Los aumentativos y diminutivos también son sufijos. 

Nota: El infijo no se considera como un morfema derivativo debido a que en español sólo se utiliza para ayudar a formar otras palabras pero sin agregarle un significado, por ejemplo, para hacer el diminutivo de azúcar aplicando un sufijo nos quedaría como azucarita o azucarcita, pero se dice azuquítar, utilizando el infijo -it-. 

Nota 2: Se les llama infijos porque van enmedio de la palabra, así como el prefijo va antes del lexema y el sufijo, después del lexema. 



En el ejemplo anterior teníamos que en la palabra casa,  nuestro lexema  es   

cas -   a

 

y nuestro gramema sería a.

Una sola letra nos indica que el género de la palabra es femenino pero,  si observamos atentamente, la ausencia del gramema  nos indica el número singular. A este   gramema, que no se ve ni se escribe, se le conoce como gramema cero. 

Si tuviéramos la palabra casas entonces  el gramema as  nos estaría indicando género femenino y número plural.

Si a esta palabra le agregamos el sufijo -ita, tendríamos:

cas - ita

y podemos observar que el significado cambia, sólo al colocarle un morfema derivativo, aunque seguimos conservando el gramema femenino singular. Pero no es lo mismo casa que casita.

 

El género didáctico y sus subgéneros



Los géneros literarios clásicos son tres: épico, lírico y dramático, que se conservan gracias a los griegos pero, conforme ha pasado el tiempo se han creado nuevos textos literarios que nos permiten establecer otras clasificaciones, a pesar de no ser considerados literarios, se agregan a éstos, pues sus características textuales tienen rasgos literarios que permiten colocarlos en un nuevo grupo.

En este caso, género didáctico va a contener subgéneros que ya han sido considerados en algún género literario clásico, es decir, que algunos subgéneros van a compartir un lugar dentro de dos géneros gracias a sus características.

El género didáctico tiene como objetivo mostrar una enseñanza o difundir ideas y conocimientos mediante un lenguaje elaborado y artístico. A diferencia de otros géneros, en el didáctico la ficción queda a un lado, aunque hay excepciones como los que pertenecen también a género narrativo.

Utilizan recursos variados desde la prosa y el verso hasta el diálogo. Debemos tener en cuenta que las tipologías textuales siempre se combinan en los textos, aunque sólo una de ellas va a ser dominante y así podemos categorizar dicho texto.

Dentro del género didáctico también se pueden encontrar textos de diferentes disciplinas como el derecho, física, matemáticas, entre muchas otras; incluso el periodismo tiene algunas características del género didáctico aunque algunos autores lo han catalogado como un quinto género, por lo tanto, va a tener características que lo distingan de otros tipos de texto.



Subgéneros didácticos

Entre los subgéneros que pertenecen al género didáctico se encuentran:

Ensayo: Es un texto en el que se plantea un problema y se defiende una idea desde el punto de vista del autor, ya sea explicando, demostrando o argumentando.Tiene una extensión variable, que va desde lo muy breve hasta los extenso. También tiene diferentes tipos como el ensayo literario, científico, argumentativo, critico, filosófico, etc, dependiendo del tema que traten y de cómo sea escrito, algunos ocupan más los elementos literarios que otros. Un ejemplo de ensayo es El arte de la guerra de Sun Tzu, también existen varios escritores que se dedicaron a cultivar el ensayo como Jorge Luis Borges, Mario Bendetti, Virgina Wolf o Alfonso Reyes.

Diálogo: Es un texto en el que se exponen las ideas del autor mediante un debate entre varios personajes. Debemos aclarar que éste pudo o no haber ocurrido, pero su objetivo es mostrar, a través de la discusión de estos personajes, la enseñanza que quiera dar. Se utilizó mucho durante la época Clásica (siglo V y el inicio del siglo IV a. C) y el Renacimiento (siglos XV y XVI) con un enfoque moralizante y filosófico. Los famosos Diálogos de Platón son un ejemplo de éste subgénero, donde Platón retrata a su maestro Sócrates para explicar algunos temas como la retórica, la política o la inmortalidad del alma.

Tratado: Es un texto de gran extensión, por su naturaleza objetiva es más cercano al texto expositivo, ya que no sólo se basa en una explicación sino que también debe tener un orden para que el autor logre exponer con éxito su tema, muchas veces vamos a ver apartados en éstos textos para explicar cada parte del tema general. Como está enfocado a especialistas en el tema, su comprensión requiere conocimientos previos. Podríamos considerarlo un opuesto al ensayo, ya que éste último pretende dar un punto de vista, es decir, es subjetivo, mientras que el Tratado va del lado objetivo, sin imprimir las ideas o posturas del autor. Se utilizó desde la época Clásica, pasando por la Edad Media, el Renacimiento, que es dónde se da mayor relevancia gracias a la imprenta y tuvo su esplendor en La Ilustración, debido al pensamiento racional que tuvo mayor influencia sobre otros. Un ejemplo de éste subgénero es el Tratado sobre la Naturaleza humana de David Hume, entre muchos otros.

Oratoria o discurso oratorio: Es un texto oral en el cual el autor pretende convencer o persuadir a los demás mediante la utilización de argumentos y la expresión de su voz y el lenguaje corporal. Por lo general, trata de temas controvertidos y da una opinión sobre la problemática expuesta, al final se cierra con un exhorto o llamada a la acción de los receptores. Un hermoso pero profundo ejemplo es el discurso de Martin Luther King titulado I have a dream, donde habla sobre el deseo de ver una sociedad donde todos puedan convivir en paz y armonía y acceder a los mismos derechos, en una época de intenso racismo en Estados Unidos y que fue parteaguas en la obtención de derechos civiles.

Fábula: Es una narración en la cual intervienen animales o seres inanimados que han sido personificados, generalmente, finaliza con una enseñanza expresa, denominada moraleja. Fue utilizada en la época Clásica para enseñar las consecuencias de un mal actuar en la sociedad, después se retomó en el Neoclásico (finales del s. XVIII y mediados del XIX). Utilizar a animales como personajes que representaban a humanos, facilitó la crítica social, sobre todo cuando el blanco era una autoridad o gente con poder.
Aunque pertenece también al género narrativo, se toma en cuenta por la enseñanza moral que pretende dar. El ejemplo clásico es el de Esopo y sus numerosas fábulas como la  La liebre y la tortuga, pero también se encuentran escritores como Félix María de Samaniego y Tomás de Iriarte, entre los que más explotaron este subgénero.

Epístola: Es una composición poética en forma de carta, en que el autor se dirige o finge dirigirse a una persona real o imaginaria, y cuyo fin suele ser moralizante, instructivo o satírico. Se utilizó mucho en la antigüedad, cuando no se podían recorrer grandes distancias en tan poco tiempo, por lo que la carta era un método de comunicación eficaz.
Así como la fábula, también pertenece al género narrativo pero, en este caso, algunas van a tener características poéticas si están escritas en verso, como la Epístola moral a Fabio de Andrés Fernández de Andrada. Las epístolas más famosas son las que se encuentran en la Biblia, siendo las de Pablo de Tarso las más conocidas.

¿Sabías que existía un género que se enfocaba en la enseñanza? Ahora ya sabes que tus libros de ciencia, también tienen una función literaria.


El Género dramático y sus características

 Los elementos propios del texto teatral tienen que ver con su naturaleza de obra literaria escrita, recordemos que las obras teatrales son escritas primero con la intención explícita de ser representadas posteriormente. A los escritores que se dedican a este género se les conoce como dramaturgos. 

Por esta razón, tenemos características que tienen que ver con la obra escrita y otros con la obra montada o ya representada, lo que se conoce como "Puesta en escena". 

La obra dramática escrita se caracteriza por:

  1. Las acotaciones o indicaciones que el autor ofrece al director o a los actores sobre la manera de representar la obra. Son escritas entre paréntesis o cursivas para identificarlas entre los diálogos de los personajes. Pueden indicar tanto acciones, movimientos y entradas y salidas de personajes. 
  2. Los diálogos y monólogos de los personajes, que representan una parte fundamental en la construcción de la trama. Recuerda que las obras teatrales carecen de voz narrativa; los acontecimientos se van relacionando a partir de los parlamentos de los propios personajes. Aunque en ocasiones pueda aparecer un narrador, éste será considerado un personaje más.
    Éstos diálogos aparecen después de los nombres de los personajes y en letra normal para no confundir con las acotaciones. 
  3. Los apartes o pensamientos que un personaje dice en voz alta para que el público lo escuche, pero no el resto de personajes. Es decir, como en el teatro sabemos que la representación es en tiempo real, no se puede editar la forma de presentar lo que un personaje piensa sin que los demás no lo noten, por lo tanto, en el guion se escriben estos apartes que nos indican que son cosas que sólo se escuchan en la mente del personaje. 
  4. Los actos son las partes más grandes, podríamos compararlos con los capítulos de una obra narrativa. En la obra escrita, los actos están marcados explícitamente, en la representación se marcan con las caídas del telón y los oscuros. En la antigüedad y hasta el siglo XVIII, las obras teatrales se dividían en 5 actos, posteriormente comenzaron a tener 3 actos y en la actualidad podemos encontrar obras con un sólo acto. 
  5. Los cuadros son las partes en que se divide un acto. Se pueden identificar porque un cuadro mantendrá la misma escenografía, aunque no se marque explícitamente en la obra escrita, se puede identificar por los cambios de escenografía, igual que a la hora de montarla. Cada cuadro tendrá su propia escenografía. Existen algunas obras en que sólo existe un cuadro, ya que se mantienen en el mismo espacio.
  6. Las escenas son las partes en que se divide un cuadro, se puede entender como las interacciones que existen entre los personajes y sus entradas y salidas. Por ejemplo, si están dos personajes, la salida de uno de ellos indica el fin de una escena y el inicio de otra.

La representación de la obra teatral tiene las siguientes características: 

  1. La iluminación es importante para mostrar las cosas que son necesarias, generar el ambiente que requiere la obra o marcar los actos, incluso para dar realce a una parte de la obra o a un personaje en específico.
  2. La caracterización, que incluye vestuario, maquillaje, peinado, se utiliza para darle realismo a la representación. A diferencia del cine, no va a ser tan compleja debido al tiempo y el movimiento que debe tener el actor. 
  3. La actuación: los gestos, la voz, la manera de andar, la forma de dirigirse a los otros personajes. Esto es lo más importante al momento de la representación de la obra, ya que de esto depende el éxito o fracaso de la puesta en escena. La actuación debe ser verosímil para que el espectador crea realmente lo que están contando en la obra. 
  4. El sonido y la música dan el realce perfecto para las acciones que se presentan.
  5. El atrezo y la utilería que componen la escenografía y que nos ayudan a transportarnos a los lugares donde se desarrollan las acciones que se están representando. Consta no sólo de los escenarios sino todos los instrumentos que se utilizan durante la representación. 

Como puedes ver, el teatro es un género más complejo porque se trata de representar una ficción para que el público pueda sentir que puede pasar y se diferencia del cine porque, aunque no es tan llamativo, tiene un mayor grado de dificultad para el actor que debe, no sólo memorizar los diálogos, sino convencer al espectador de que él es el personaje que representa. Además, no existen dos puestas en escena completamente iguales, aunque sea la misma obra, los mismos actores y, obviamente, los mismos diálogos, ya que pueden ocurrir sucesos durante la representación que tienen que resolverse al momento. 

Esquema de la comunicación

La comunicación es un proceso fundamental en la vida humana ya que, al vivir en sociedad, necesitamos comunicarnos entre nosotros para lograr acuerdos y poder vivir en paz. Estamos hablando de un proceso de intercambio de información, de conocimientos, de sentimientos, de opiniones, etc, entre los seres humanos. 

Se realiza mediante el empleo de distintos sistemas o lenguajes. Éste proceso ha sido estudiado a lo largo de la historia por diversos especialistas y diferentes enfoques que nos permiten analizar y comprender cómo se conforma y se realiza el proceso por eso existen varios esquemas que sintetizan este proceso, el más famoso, sencillo y completo es el del ruso Román Jakobson. En él se distingue 6 elementos imprescindibles del proceso comunicativo: el emisor o hablante, el receptor u oyente, el mensaje, el código, el canal y el contexto.



El emisor es el sujeto qué transmite el mensaje. Generalmente es una persona pero puede ser una máquina. 

El receptor es la persona o personas que reciben el mensaje enviado por el emisor

El mensaje es la información, ideas, órdenes, sensaciones, etc. que el emisor quiere comunicar al receptor. 

El código es el sistema de signos, señales y símbolos previamente convenido para poder entenderse adecuadamente. Es decir, es un lenguaje. 

El canal es el medio físico a través del cual viaja el mensaje.

Y por último el contexto es la situación en la que se da el proceso comunicativo.

Aquí un ejemplo:



Debe de quedar claro que cualquier proceso comunicativo tiene estos seis elementos, algunas veces vamos a hablar de retroalimentación cuando se intercambian el emisor y el receptor al existir una respuesta, es decir, cuando el receptor quiere comunicar algo cambia su papel y será emisor y a la inversa, como cuando tenemos alguna conversación.


 
 

La Leyenda

 

Una leyenda es una narración oral o escrita en prosa o en verso de apariencia más o menos histórica, con una mayor o menor proporción de elementos imaginativos, es decir, que pueden basarse en una parte de la historia pero agregando detalles que no sucedieron pero que enriquecen el relato

 Estos textos pueden ser religiosos, profanos  o mixtos, según el tema del cuál traten, por eso encontramos leyendas que tienen que ver con el cristianismo y otras que se tratan de apariciones o espectros que nada tienen que ver con la religión.

 También pueden ser populares,  eruditos o fruto de una combinación de elementos de ambos orígenes. Las populares con aquellas que se cuentan más entre la familia, amigos y seres cercanos, mientras que las eruditas sólo se extienden en un ambiente más formal, incluso se han escrito en libros.

 Aquí dejamos una infografía con las principales características de la Leyenda. Esperamos que nos cuentes alguna leyenda en los comentarios.


 

Diferencias entre Lenguaje, lengua y habla.

Para los estudios lingüísticos es muy importante hacer la distinción entre estos tres conceptos. Hace poco más de un siglo, Ferdinand de Sau...