Los elementos propios del texto teatral tienen que ver con su naturaleza de obra literaria escrita, recordemos que las obras teatrales son escritas primero con la intención explícita de ser representadas posteriormente. A los escritores que se dedican a este género se les conoce como dramaturgos.
Por esta razón, tenemos características que tienen que ver con la obra escrita y otros con la obra montada o ya representada, lo que se conoce como "Puesta en escena".
La obra dramática escrita se caracteriza por:
- Las acotaciones o indicaciones que el autor ofrece al director o a los actores sobre la manera de representar la obra. Son escritas entre paréntesis o cursivas para identificarlas entre los diálogos de los personajes. Pueden indicar tanto acciones, movimientos y entradas y salidas de personajes.
- Los diálogos y monólogos de los personajes, que representan una parte fundamental en la construcción de la trama. Recuerda que las obras teatrales carecen de voz narrativa; los acontecimientos se van relacionando a partir de los parlamentos de los propios personajes. Aunque en ocasiones pueda aparecer un narrador, éste será considerado un personaje más.
Éstos diálogos aparecen después de los nombres de los personajes y en letra normal para no confundir con las acotaciones. - Los apartes o pensamientos que un personaje dice en voz alta para que el público lo escuche, pero no el resto de personajes. Es decir, como en el teatro sabemos que la representación es en tiempo real, no se puede editar la forma de presentar lo que un personaje piensa sin que los demás no lo noten, por lo tanto, en el guion se escriben estos apartes que nos indican que son cosas que sólo se escuchan en la mente del personaje.
- Los actos son las partes más grandes, podríamos compararlos con los capítulos de una obra narrativa. En la obra escrita, los actos están marcados explícitamente, en la representación se marcan con las caídas del telón y los oscuros. En la antigüedad y hasta el siglo XVIII, las obras teatrales se dividían en 5 actos, posteriormente comenzaron a tener 3 actos y en la actualidad podemos encontrar obras con un sólo acto.
- Los cuadros son las partes en que se divide un acto. Se pueden identificar porque un cuadro mantendrá la misma escenografía, aunque no se marque explícitamente en la obra escrita, se puede identificar por los cambios de escenografía, igual que a la hora de montarla. Cada cuadro tendrá su propia escenografía. Existen algunas obras en que sólo existe un cuadro, ya que se mantienen en el mismo espacio.
- Las escenas son las partes en que se divide un cuadro, se puede entender como las interacciones que existen entre los personajes y sus entradas y salidas. Por ejemplo, si están dos personajes, la salida de uno de ellos indica el fin de una escena y el inicio de otra.
La representación de la obra teatral tiene las siguientes características:
- La iluminación es importante para mostrar las cosas que son necesarias, generar el ambiente que requiere la obra o marcar los actos, incluso para dar realce a una parte de la obra o a un personaje en específico.
- La caracterización, que incluye vestuario, maquillaje, peinado, se utiliza para darle realismo a la representación. A diferencia del cine, no va a ser tan compleja debido al tiempo y el movimiento que debe tener el actor.
- La actuación: los gestos, la voz, la manera de andar, la forma de dirigirse a los otros personajes. Esto es lo más importante al momento de la representación de la obra, ya que de esto depende el éxito o fracaso de la puesta en escena. La actuación debe ser verosímil para que el espectador crea realmente lo que están contando en la obra.
- El sonido y la música dan el realce perfecto para las acciones que se presentan.
- El atrezo y la utilería que componen la escenografía y que nos ayudan a transportarnos a los lugares donde se desarrollan las acciones que se están representando. Consta no sólo de los escenarios sino todos los instrumentos que se utilizan durante la representación.
Como puedes ver, el teatro es un género más complejo porque se trata de representar una ficción para que el público pueda sentir que puede pasar y se diferencia del cine porque, aunque no es tan llamativo, tiene un mayor grado de dificultad para el actor que debe, no sólo memorizar los diálogos, sino convencer al espectador de que él es el personaje que representa. Además, no existen dos puestas en escena completamente iguales, aunque sea la misma obra, los mismos actores y, obviamente, los mismos diálogos, ya que pueden ocurrir sucesos durante la representación que tienen que resolverse al momento.
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